domingo, 12 de julio de 2009

Mil voces el mismo pensamiento

La misma idea que se repite una y otra vez, el mismo cansancio, el mismo desanimo que toma forma de diferentes maneras de diferentes formas.

Muchos artistas somos, más seremos, y aunque trabajamos aislados en nuestro mundo retirados en nuestros talleres, creando buscando la sublimación de los sentidos o solo la perfección en ese trazo, es un hecho que debemos salir de este ostracismo y decir no al panorama de un arte decrepito sin sentido, que no llama, que no emociona, que nadie entiende ni quiere, un arte institucional del siglo pasado del siglo XX del gran siglo de las guerras, y el dominio de la hamburguesa.


Os paso un artículoque nos ha hecho llegar un stuckista de BcN


Guillermo Martí Ceballos
Artista pintor

GALIMATÍAS LITERARIO EN EL ARTE ACTUAL
“Lo más negativo es que toda esta“literatura”barata y engañosa lleva al público
aficionado a un desconcertante desconocimiento del verdadero buen arte.”


Cuando uno intenta profundizar sobre
el sentido y la coherencia de la terminología
usada en el conceptual mundo
del arte actual, te da la sensación de
que tu ignorancia es extrema, ya que
no se consigue entender casi nada de
lo que se está leyendo. En la mayoría
de las críticas sobre arte de los periódicos
o magazines, una serie de palabras
“biensonantes”, entrelazadas con singular
ingenio, intentan explicar las
intenciones y la calidad plástica de un
artista que probablemente ni el propio
artista podrá entender
....


“Lo políticamente correcto es
dar la sensación ante los demás
de que este lenguaje intelectualoide
nos es familiar y que no
existe ninguna duda sobre su
comprensión”

Para seguir leyendo los articulos de ceballos aquí

1 comentario:

Anxova dijo...

Guillermo publicó este artículo en el nº 1 de "HARTE contemporáneo", la revista del hartismo. Me alegro de saber que también está con los stuckistas.

Por supuesto os invitamos a todos los stuckistas a participar en nuestra revista.

Creo que la fuerza del stuckismo/hartismo está precisamente en ese poder de unirnos por las ideas aún cuando no nos conocíamos de antemano. Pero ¿por qué siempre se da así, por qué siempre el nuevo stuckista o hartista ya tenía esas ideas antes de conocer el grupo?

Pues porque para coincidir en una idea enrevesada, extraña, en una creencia absurda (por ejemplo la creencia en el ready-made) es necesario un proceso de conversión análogo al de las creencias religiosas. Pero el escéptico, el que no tiene una creencia en algo extraño, sobrenatural, se enfrenta a los hechos y los interpreta con lógica. Que los escépticos tengan siempre ideas muy semejantes es lo natural, por eso da igual que nos llamemos stuckistas, hartistas o shit-artistas. Tan sólo somos personas que no creemos en el conceptualismo, que no hemos adoptado esa fe.